INSISTIR EN LA SUERTE DE VARAS

  La suerte de varas se sigue haciendo mal en casi todas las corridas de casi todas las plazas de España. Es un gran fracaso de la tauromaquia actual. Y más, cuando la suerte de varas es la responsable máxima de que naciera y de que se mantenga el ganado bravo en España, pues es con la puya con la que se ha podido seleccionar la bravura del ganado en los tentaderos y medir la bravura de los toros en el ruedo. Recordemos someramente cómo debe realizarse y las funciones tradicionales de la suerte de varas. Aunque la reglamentación taurina española limita a dos entradas mínimas al caballo en plazas de 1ª categoría y una en las restantes, los puyazos deben dosificarse en al menos dos encuentros de acuerdo con la bravura y la fuerza del animal. La primera vez que el animal acude al caballo no sabe con qué se va a encontrar, es a partir del segundo encuentro cuando vuelve con ansias de crecerse ante la adversidad por su instinto de bravura. El puyazo debe caer en su sitio, que es la mitad trasera del morrillo y nunca en la cruz o detrás de ella y, sobre todo, nada de puyazos traseros y caídos. No inventamos nada nuevo cuando decimos que hay que picar en el morrillo. Desde la Tauromaquia de Pepe Hillo en 1793 hasta el...

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